¿Apóstoles Hoy?

Lo Que la Biblia Enseña Sobre los Apóstoles 

 

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Introducción:

Históricamente, tras la muerte del último Apóstol, la iglesia de Cristo cesó de utilizar el nombre de apóstoles y profetas para describir oficios en la iglesia.  Tras mil novecientos años de ausencia, en las últimas dos décadas se ha vuelto cada vez más popular hablar de apóstoles y profetas como ministerios presentes en la iglesia actual. Se le ha llamado “el movimiento de los cinco ministerios”, basado en Efesios 4:11, en donde el apóstol Pablo dice que Cristo constituyó “a unos como apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros.” El principal líder carismático que impulsó y popularizó grandemente este movimiento es Peter Wagner, ex profesor del seminario teológico de Fuller, y experto en el tema de iglecrecimiento.

Su argumento en la década de 1990, fue que en la iglesia de su tiempo existían evangelistas, pastores y maestros, pero no apóstoles y profetas, por lo que era necesario restaurar estos oficios “perdidos” en la iglesia actual a fin de que la iglesia experimentara el crecimiento y multiplicación que Dios espera de su iglesia. Basándose en Efesios 2:20 “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,” los promotores de este movimiento dicen que la iglesia se ha encontrado sin los fundamentos necesarios por siglos, y que a menos que pongamos los fundamentos correctos de restaurar los oficios de apóstoles y profetas en la iglesia actual, no tendremos éxito como iglesia de Cristo.

Como resultado de las enseñanzas de Peter Wagner en la década de 1990 comenzó un movimiento de pastores y evangelistas que se comenzaron a llamar a sí mismos apóstoles y profetas. Este nuevo título trae consigo un profundo respeto de proporciones bíblicas. El titulo evoca o recuerda los grandes gigantes de la fe en la Biblia. Tras la muerte, resurrección y asunción de Jesucristo la iglesia no tenía un Nuevo Testamento escrito y la única manera de ser un seguidor de Jesucristo era descansar sobre el fundamento de los apóstoles que estuvieron con el Señor. Ellos y sus enseñanzas eran el único acceso que la iglesia tenia a la verdad revelada de Dios bajo el Nuevo Pacto, y a las enseñanzas de Cristo. El Nuevo Testamento se terminó de escribir hasta el año 95 d.C., pero aun, algunas iglesias tardaron más décadas en compilar o coleccionar todos los 27 libros que hoy componen el Nuevo Testamento, escrito por los Apóstoles y por aquellos que fueron sus compañeros.

Como resultado del nuevo uso de títulos como Apóstoles y Profetas en la iglesia actual desde su incepción en la década de 1990 ha existido un gran abuso de autoridad y poder en muchas iglesias a manos de estos nuevos supuestos “apóstoles”. Se les ha elevado a muchos de ellos a un status o nivel tal que sus palabras o enseñanzas son consideradas como teniendo tal autoridad espiritual que no pueden ser cuestionadas. “Si el apóstol o el profeta lo dice es la verdad de Dios.” Si el apóstol o profeta cae en pecado de inmoralidad, abuso o robo de fondos no debemos hacer nada al respecto, ni tocarle pues es “el ungido” del Señor.

Desde luego que no podemos generalizar, pero usualmente el titulo de apóstol y profeta conlleva consigo una gran autoridad y status espiritual y jerárquico. Es importante analizar lo que la Biblia y la historia de la iglesia de Jesucristo tienen que enseñarnos sobre el verdadero rol y función de estos ministerios. 

A La Muerte de Los Apóstoles, La Iglesia Cristiana Dejo de Usar el Titulo de Apóstol Para Describir un Oficio en La Iglesia

Ya hemos dicho que tras la muerte del último apóstol, el Apóstol Juan, la historia de la iglesia es muda a personas ocupando estos títulos de apóstol y profeta de entre los siervos de Dios, mucho menos  con el sentido o función de ser fundamentos de la iglesia como pretenden establecer los promotores de este movimiento de reciente creación.  Aseguramos esto porque no se habla ya más de estos oficios en el gran numero de escritores cristianos que escribieron dentro de los primeros cuatrocientos años de la iglesia compuesto por pastores, obispos, y defensores de la fe, a quienes se les ha denominado Padres de la Iglesia. No vemos estos oficios en los escritos de hombres como Clemente de Roma (90 d.C.), Policarpo (140 d.C.) (Discípulo del apóstol Juan), Irineo (180 d.C.) (Discípulo de Policarpo), Ignacio de Antioquia (115 d.C.), Clemente de Alejandra (180 d.C.), Orígenes (200 d.C.), Tertuliano (220 d.C.), Agustín (400 d.C.), Jerónimo (400 d.C.), entre otros.

Además de ellos existen muchos escritores y teólogos medievales que escribieron entre el siglo quinto al trece después de Cristo, y numerosos escritores, pastores y teólogos de la Reforma, hombres como Martin Lutero, Ulrico Zwinglio, Juan Calvino, y hombres de Dios que escribieron desde la reforma hasta nuestros días, como John Bunyan, Matthew Henry, Jonathan Edwards, John Wesley, D.L. Moddy, Charles Spurgeon, entre muchos otros. Muchos de ellos dan testimonio particular a que el oficio de apóstol como fundamento de la iglesia de Cristo es reservado exclusivamente a los doce que estuvieron con Jesús. Hablan de los apóstoles y profetas como algo del pasado.

Veamos algunos ejemplos de los que escribieron sobre este tema del oficio de apóstol y profeta, aquellos que nos precedieron y nos transmitieron la fe:

“Estudien  por lo tanto, para ser establecidos en las doctrinas del Señor y de los apóstoles.” Ignacio de Antioquia (año 105 d.C.)

“Si alguien venia que había escuchado a los ancianos, yo les preguntaba específicamente acerca de lo que habían dicho: sobre lo que dijo Andrés o Pedro, Felipe, Tomas, Santiago, Juan, Mateo, o cualquier otro de los discípulos del Señor.” Papias (año 120 d.C.) (Note que para este año los líderes de la iglesia buscaban saber lo que dijeron los 12 apóstoles del Señor no buscaban a otros supuestos apóstoles vivos entre ellos)

“de hecho, el espera que confiemos en El así como lo hacemos con los profetas y apóstoles, quienes tenían autoridad.” Orígenes (año 245 d.C.). Note el énfasis en el pasado, ellos los apóstoles tenían autoridad. Ya no había otros apóstoles tras la muerte de Juan, el último apóstol.

“...Por lo tanto, abandonemos las acciones vanas de muchos y sus falsas enseñanzas, y volvamos a la palabra que nos ha sido entregada desde el principio, siendo sobrios en la oración.......” Epístola de Policarpo a los Filipenses 7:2 (año antes del 140 d.C.)

 “... Porque ni yo, ni hombre alguno, puede seguir la sabiduría del bienaventurado y glorioso Pablo, el cual, cuando estuvo entre vosotros, enseñó cara a cara a los hombres de aquel día la palabra de verdad con cuidado y certeza; y cuando estuvo ausente, os escribió una carta, en la cual, si la escudriñáis con diligencia, podréis ser edificados en la fe que se os ha dado.”

Epístola de Policarpo a los Filipenses 3:2

“No os mando nada, cosa que hicieron Pedro y Pablo. Ellos eran apóstoles, yo soy un reo.” Epístola de San Ignacio a los Romanos (año 115 d.C.) 4:3

“Siendo así que os amo, os trato con blandura, aunque es posible que escriba de modo más estricto en su favor; pero no creí que tuviera competencia para hacerlo, y que, siendo un reo, os dé ordenes como si fuera un apóstol.” Epístola de San Ignacio a los Trallianos (115 d.C.) 3:3

“Los Apóstoles recibieron el evangelio para nosotros del Señor Jesucristo; Jesucristo fue enviado por Dios. Así pues, Cristo viene de Dios, y los apóstoles de Cristo. Por tanto, los dos vienen de la voluntad de Dios en el orden designado. Habiendo recibido el encargo, pues, y habiendo sido asegurados por medio de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo, y confirmados en la palabra de Dios con plena seguridad por el Espíritu Santo, salieron a proclamar las buenas nuevas de que había llegado el reino de Dios.” (y así salieron a predicar el evangelio y designaron a las primicias de sus labores: obispos y diáconos)

San Clemente de Roma (95 a.C.) Carta a Los Corintios, Capitulo 42

“Miremos a los buenos apóstoles: ....Pedro y Pablo en sus sufrimientos” San Clemente de Roma (año 95 a.C.) 5:2

“En los apóstoles del Señor poseemos nuestra autoridad. Porque ellos mismos no introdujeron nada nuevo, sino que fielmente entregaron a las naciones aquello que recibieron de Cristo. Por lo que si aun un ángel predica un evangelio distinto, sea maldito.” Tertuliano (197 d.C.)

“Porque si esa doctrina ha existido desde el principio, teniendo a los apóstoles como sus autores, entonces seria evidente que aquella doctrina que nos hubiese sido dada desde los apóstoles seria aquella que se mantendría como un sagrado deposito en las iglesias de los apóstoles (las que ellos fundaron). Tertuliano (año 207 d.C.)

“En aquel tiempo (después de la asunción), sus apóstoles eran once. A ellos fue añadido Matías, en el lugar de Judas el traidor. Posteriormente Pablo fue añadido. Entonces fueron dispersados por toda la tierra predicando el evangelio tal como el Señor les ordeno. Por los siguientes 25 años (hasta los inicios del emperador Nerón), se ocuparon en establecer los fundamentos de la iglesia en cada provincia y ciudad.”  Lactancio (año 320 d.C.)

La Función y Requisito de Los Apóstoles en el Nuevo Testamento

La palabra apóstol viene de un verbo griego que significa enviar y comisionar. Apóstol describe simplemente a alguien enviado o comisionado en representación de alguien. En el Nuevo Testamento el titulo se utiliza para describir a los discípulos comisionado por Cristo Jesús para la tarea de proclamación de su evangelio y sus enseñanzas. La palabra apóstol se utiliza en el Nuevo Testamento para describir dos categorías de personas:

1. Los Apóstoles comisionados por Jesús mismo. Describen exclusivamente a los doce que anduvieron con Jesús (a quienes Jesús mismo “les llamo apóstoles” Lucas 6:12-16). Les llamaremos en este estudio, los Apóstoles con A mayúscula, para referirnos exclusivamente a aquellos que estuvieron con Jesús en su ministerio terrenal desde su bautismo hasta su resurrección, a los cuales Jesús personalmente comisionó, y los cuales era un fundamento doctrinal sobre quienes la iglesia primitiva permanecía en sus enseñanzas (Efesios 2:20), por el hecho de haber sido testigos de las enseñanzas de Jesús mismo.

2. Otros discípulos de Jesús que no fueron parte de los doce, y siervos de Dios comisionados a servir por las iglesias locales. En cualquier lenguaje humano las palabras y el sentido de muchas palabras cambian a través del tiempo, evolucionan. Es probable que en años posteriores a la resurrección se comenzara a utilizar el término apóstol de una forma más flexible. Se comenzó a llamar apóstoles al grupo mayor de discípulos que fueron testigos también del ministerio terrenal de Jesús. Y es probable que posteriormente el término apóstol se utilizara también para describir a creyentes que hacían la tarea que los apóstoles hacían, y que eran comisionados (apostolados) o enviados por las iglesias para evangelizar, plantar nuevas iglesias, y/o apoyar con la enseñanza (el discipulado) en iglesias ya existentes.

El único pasaje de los escritos cristianos antiguos que menciona a personas a las que se les llama apóstoles como presentes es en una sección de un libro llamado “la Didake”, o La Enseñanza de los Apóstoles (del año 150 d.C. aproximadamente) en el cual se hace mención de apóstoles como simples predicadores itinerantes enviados por las iglesias a ministrar a otros lugares. “Que todo apóstol, cuando venga a vosotros sea recibido como el Señor; pero no se quedará más de un solo día, o, si es necesario, un segundo día; pero si se queda tres días, es un falso profeta. Y cuando se marche, que el apóstol no reciba otra cosa que pan, hasta que halle cobijo; pero si pide dinero, es un falso profeta.”

Estos siervos enviados o comisionados por las iglesias (apóstoles) no son columnas o fundamentos de la iglesia como los doce Apóstoles, son solo apóstoles con a minúscula, hacen la función de lo que hoy llamamos misioneros. Existen muy pocos pasajes en la Biblia que mencionan a algunos apóstoles además de los doce Apóstoles. En este sentido la palabra apóstol es utilizada como verbo en el idioma griego para describir la acción de ser enviados por una iglesia, describe el ministerio de personas comisionadas por la iglesia local para proclamar el evangelio, servir, instruir, o plantar nuevas iglesias en otros lugares.

Un pasaje instrumental en mostrar esta diferencia entre los doce Apóstoles nombrados por Cristo mismo, y otros apóstoles es 1ª Corintios 15:5-10, Pablo dice que Jesús en su resurrección  “apareció a Pedro, y después a los doce.” Claro está que Pedro era uno de los doce, pero para referirse al resto, a los diez restantes (pues Judas se ahorcó), ya se les conoce como un grupo integral “Los Doce.” Pero Pablo continua diciendo: “Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles.” Puesto que los doce ya fueron mencionados en el verso 5, es probable que Pablo en el verso siete utilice el término apóstol de una forma más flexible para incluir a aquellos, que a parte de los doce, estuvieron también con Jesús durante su ministerio terrenal habiendo sido testigos también de su vida, enseñanzas, y resurrección. Lucas nos dice que Jesús “llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos” (Lucas 6:12-13). De este grupo de discípulos que no estuvieron dentro de los doce, es del cual los apóstoles echaron suertes en Hechos 1:21-26 para escoger entre ellos a uno que formara parte de los doce, de entre Matías y José Barsabas “el justo”.

Recuerde que Jesús en una ocasión envió en Lucas 10:1 a setenta de sus discípulos de dos en dos a predicar. Y que tras la resurrección había en Jerusalén ciento veinte discípulos reunidos (Hechos 1:15). Es probable que en años posteriores la gente por inferencia comenzó a llamarles también apóstoles (con a minúscula) para describir a aquellos de estos que hacían la labor de evangelización y plantación de iglesias. Recuerde que en el lenguaje griego apóstol significaba sencillamente alguien comisionado y enviado. Pero esto no implica que en sus mentes ellos no marcaran una clara diferencia entre los otros discípulos que Jesús tuvo y los doce que el Señor mismo nombró, los Apóstoles.

Los Doce Apóstoles Tienen un Titulo y Autoridad Exclusiva:

La palabra apóstol se utiliza en la Biblia principalmente para describir exclusivamente a los doce que estuvieron con Jesús. Exploremos algunos pasajes que confirman esto:

Los doce fueron escogidos y comisionados por Jesús mismo: “En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos.” Lucas 6:12-13

A estos Jesús les dio autoridad y les envió con instrucciones especificas: “Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad.. Los nombres de los doce apóstoles son estos…A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones…” Mateo 10:1-5. Note que  el pasaje menciona que a estos doce Jesús envió, que es precisamente la razón por la cual se les llamo apóstoles, pues el verbo griego significa enviar o comisionar.  

En Apocalipsis 21:14 se nos dice que en la visión de Juan en la nueva Jerusalén celestial “el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero,” mostrando así que el oficio de Apóstol con A mayúscula era exclusivo de los doce.


Los Requisitos Bíblicos de un Apóstol

Hechos 1:15-17, 25-26 muestra dos cosas:

1. Que ser Apóstol con A mayúscula era un ministerio exclusivo de los doce, y

2. Que para ser parte de este ministerio era necesario haber sido testigo del ministerio terrenal de Jesús desde su bautizo hasta su ascensión.

Tal condición la reconoce el pastor de la iglesia en Roma en el año 95 d.C. al escribir una carta de exhortación a los Corintios: “Los Apóstoles recibieron el evangelio para nosotros del Señor Jesucristo; … Habiendo recibido el encargo, ...habiendo sido asegurados por medio de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo,.” Carta a Los Corintios, Capitulo 42

Observe el pasaje de Hechos 1:15-17, 25-26:

“En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos ‘Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura acerca de Judas.., que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio…(que traicionó al señor y se ahorco). Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros,  comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión. Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.”

Los apóstoles eran testigos de la resurrección del Señor. Por ello se ve en Hechos 4:33 que “con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús.” Por ello en 1 Juan 1:1-3 el apóstol Juan dice “lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos.” También Pedro declara en 2ª de Pedro 1:16 “Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo.”  

Como podemos ver, la autoridad de un Apóstol, provenía de ser testigos de la vida, enseñanzas y resurrección de Jesucristo.

Para ser un apóstol había que ser un testigo de la vida de Jesucristo hasta su ascensión. ¿Cree usted que cumplen este requisito de ser testigos del ministerio terrenal de Jesús los que hoy pretenden llamarse apóstoles y fungir como fundamentos de la iglesia?

Al ver los requisitos para ser Apóstol según el contexto de la Escritura podemos deducir sin duda alguna que  Efesios 2:20 al decir que la iglesia esta “edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas,” se refiere a los doce exclusivamente, y a los primeros profetas que proclamaban la palabra y enseñanzas de Dios a la iglesia antes de que el Nuevo Testamento fuera completado. También cuando en 1ª Corintios 12:28 se nos dice: “Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros..” Nótese la categoría “primeramente,” pues los apóstoles fueron los primeros que Jesús comisionó para expandir el evangelio. Corintios fue escrito en el año 52 d.C. y Efesios en el 57 d.C. cuando la mayoría de los apóstoles estaban vivos aun y el Nuevo Testamento todavía no se completaba. tan solo habian siete libros escritos cuando mucho, faltaban veinte, y compilarlos, Por ello la iglesia “perseveraba en la doctrina de los apóstoles” (Hechos 2:42).

Los doce tenían autoridad de decisión, y se les buscaba para decidir cuestiones controversiales, precisamente porque habían estado con Jesús y podían recordar lo que El les enseño. Esto lo podemos ver en Hechos 15:1-2 donde algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos que no eran Judíos, que si no se circuncidaban como los judíos, no podían ser salvos. Entonces Pablo y Bernabé, y algunos otros de ellos fueron a Jerusalén, a los apóstoles y a los ancianos, para tratar esta cuestión. En Hechos 15:22-31 se ve la resolución de los apóstoles que envían a Antioquia a representantes con una carta: “Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien. Así, pues, los que fueron enviados descendieron a Antioquía, y reuniendo a la congregación, entregaron la carta; habiendo leído la cual, se regocijaron por la consolación. Y Judas y Silas, como ellos también eran profetas, consolaron y confirmaron a los hermanos con abundancia de palabras.”

Más adelante en Hechos 16:4-5 vemos (hablando de Pablo y Timoteo) “Y al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen. Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día.” En Hechos 15:32 vimos que una vez que recibieron las instrucciones de los apóstoles recibieron consolación y edificación a través de la proclamación de palabra de Dios de Judas y Silas que eran profetas.” Este es precisamente el contexto de Efesios 2:20 “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas.” Las iglesias eran edificadas, o crecían y maduraban en la fe con el fundamento de las enseñanzas de los que fueron testigos de la vida y enseñanzas del Señor mismo.

Imagínese que peligroso que hombres falibles hoy se atribuyan tal autoridad de Efesios 2:20, Hechos 16:4-5, Hechos 2:42. ¿Cuál sería el peligro de que hombres que hoy se llaman apóstoles a sí mismos pretendan dar ordenanzas de doctrina y fe a las iglesias que deban ser recibidas como la Palabra misma de Dios? 

Estos doce tenían una responsabilidad muy grande pues habían estado con Jesús por más de tres años, y fueron escogidos y entrenados por él Señor mismo para ser testigos de su poder, su misión y enseñanzas. Por esos Jesús les comisionó en Juan 20:21 “Como me envió el Padre, así también yo os envío.” Y en Juan 17:20 oro: “No te pido por ellos sino por los que creerán por la palabra de ellos.”  En Juan 16:24, y 14:16 Jesús les prometió que El espíritu Santo les recordaría lo que Jesús les había enseñado a ellos. Y en Mateo 28:19-20 les encargo hacer discípulos de todas las naciones y enseñarles todo lo que Jesús les había mandado.” Es precisamente por ello que en Hechos 2:42 “La iglesia perseveraba en la doctrina (o en las enseñanzas) de los apóstoles.” Pablo mismo en Gálatas 2:9 los menciona como fundamentos o pilares,  en los que Jacobo, Pedro y Juan, como los líderes de los doce, después de oírle le recibieron, mostrando su aprobación de que su mensaje era consistente con el evangelio de Cristo.

A estos doce exclusivamente se refiere Efesios 2:20 “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo.”  Este pasaje no se refiere a que la iglesia por todas las edades debe ser edificada sobre nuevos apóstoles y profetas en cada nueva generación que serán fundamento de la iglesia de cada generación, no es así, como pretende enseñar Peter Wagner y otros hoy. Hoy tenemos  un fundamento firme fuera del cual nadie debe poner otro (1ª Corintios 3:11), teniendo además la Palabra profética más segura que es la Palabra de Dios (2ª Pedro 1:19-20).

Los que actualmente pretenden revivir el oficio de apóstol con esta connotación de fundamentos de la iglesia son ignorantes de la Escritura en tres bases:

1. La Escritura es clara que el único fundamento perdurable que la iglesia necesita es Jesús (1ª Corintios 3:11).

2. Pablo se refirió únicamente a los doce Apóstoles como aquellos que pusieron el fundamento (esto era por ser transmisores de las enseñanzas de Jesús, no por ellos en sí mismos), por eso menciona “siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo.”  Pablo no se refiere a un oficio perdurable que ciertas personas ocuparan y sobre el cual la iglesia será edificada a través de los siglos.

3. Las condiciones de esos doce Apóstoles como fundamentos era en ausencia de un Nuevo Testamento completo que registra precisamente las enseñanzas de esos doce. Los doce Apóstoles siguen siendo hasta hoy el fundamento sobre el cual somos edificados nosotros a través del Nuevo Testamento que nos dejaron inspirado por Dios.

Realmente el único fundamento que la iglesia necesita es Jesús. Pablo dice que  “nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.” 1ª Corintios 3:11. La razón por la cual Pablo escribe a los creyentes de Éfeso que son edificados sobre el fundamento de los apóstoles es porque los apóstoles estaban vivos en ese tiempo y el Nuevo Testamento no estaba completado. No existía Biblia que leer o en donde revisar que creer o como vivir en Cristo. Por eso Pedro en su segunda carta les exhorta: “Amados, esta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento, para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles” (2 Pedro 3:1-2).

2ª Pedro y Judas, entre las últimas cartas del Nuevo Testamento en escribirse, exhortan a los lectores contra las falsas doctrinas, y les piden a los creyentes que recuerden las enseñanzas de los apóstoles (2 Pedro 1:12-15; 2:1; 3:1-2, 14-16; Judas 3-4, 17). Judas 1:17 “Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo.” Note el énfasis en “antes.” Pedro y Judas no dijeron, “Escuchen a los apóstoles de sus congregaciones hoy en día", sino que exhortaron a los creyentes a recordar lo que los apóstoles habían dicho, como algo ya del pasado, mostrando así que el oficio de apóstol era temporal. Es por esto mismo que no encontramos apóstoles en toda la historia de la iglesia por diecinueve siglos hasta que falsos apóstoles se auto nombraron “apóstoles”, entre ellos en el mundo latinoamericano uno de los primeros fue el Dr. Otoniel Ríos Paredes fundador en Guatemala de ministerios Elim Internacional, y en Estados Unidos hasta que a Peter Wagner y otros se les ocurrió instituirlos otra vez en la década de los 1990s después de casi 1900 años de no existir.

Los apóstoles eran un fundamento pues ellos eran transmisores del mensaje que oyeron de Jesús mismo. Por eso Jesús los comisionó (apostoló) a ser sus testigos (Hechos 1:8), y a enseñar a la gente todo lo que él les mando (Mt 28:19-20). Hoy la iglesia ya tiene “la palabra profética más segura que nos alumbra hasta que Cristo vuelva” (2 Pedro 1:19-21), que es la Palabra de Dios ya completa y suficiente, escrita precisamente por el testimonio de esos mismo apóstoles que estuvieron con Jesús.

El Nuevo Testamento está compuesto de libros escritos por Mateo (Evangelio según San Mateo), Juan (Evangelio según San Juan, las primera, segunda y tercera cartas de Juan, y Apocalipsis), Pedro (Primera y Segunda cartas de Pedro, y según la tradición en su testimonio se basó el Evangelio Según San Marcos), o Santiago, y Judas hermanos del Señor (hijos de María y José). Aun Lucas que escribe El Evangelio según San Lucas y Hechos dice que escribió todo “después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra” (Lucas 1:2-3). Este es el contexto histórico bajo el cual Pablo describió a los apóstoles como fundamentos.  Fundamentos que no son necesarios hoy pues el Nuevo Testamento ya fue completado. Este oficio apostólico fue entonces único y temporal. De manera que aplicar Efesios 2:20 a supuestos apóstoles actuales es sacar la Palabra de Dios de su contexto real.

Los que defienden los cinco ministerios citan a Efesios 4:11-16 “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina.” En esta cita, ellos afirman, muestra que los oficios de apóstol y profeta no son temporales pues el pasaje dice “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto,” entonces ellos dicen que eso sucederá hasta que Cristo vuelva, por lo que hasta entonces seguiremos necesitando apóstoles y profetas en casa generación. Pero nuevamente consideremos lo siguiente: 1. Si tomamos el contexto de lo que la Biblia enseña al respecto del ministerio apostólico en todas sus partes, y 2. Que cuando Pablo escribió lo que hoy leemos en Efesios los apóstoles aun estaban vivos, y 3. Que no había un Nuevo Testamento, entonces nos damos cuenta que este pasaje no necesariamente implica que debe haber apóstoles en la iglesia por todas las edades hasta hoy día, debemos considerar el contexto histórico de la situación cuando esta carta fue escrita por Pablo.

Todo lo que el pasaje de Efesios 4:11-16 enseña es de que Jesús al resucitar dio dones a los hombres y estableció en su iglesia apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,” y de que Dios desea que los creyentes sean equipados hasta llegar a reflejar a Cristo en su manera de vivir. Nada dice este pasaje de la duración o funcionamiento del ministerio de los apóstoles en particular.

Si esto es así, y si el ministerio apostólico como fundamento de la iglesia era exclusivo de los doce que nos legaron las enseñanzas de Jesús en el Nuevo Testamento  ¿Qué hacemos con otros pasajes que enseñan acerca de otros apóstoles que existieron fuera del grupo de los doce?

1ª Corintios 15:5-10 es un buen ejemplo que dice que el señor Jesús en su resurrección “apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. 7Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy.”

Es interesante que se mencione que Jesús apareció a los Doce y después a todos los otros apóstoles. Es muy probable que aquí presenciamos una evolución del idioma, todos los idiomas evolucionan y las palabras muchas veces cambian su significado original con el uso y el pasar de los años.  Hechos es escrito alrededor de 30 años después de la resurrección. Es probable que siendo el titulo de Apóstol usado exclusivamente para describir a los doce que Jesús nombro en su ministerio terrenal, con el paso del tiempo y el crecimiento de la iglesia, aquellos que también fueron discípulos de Jesús, como los 70 que mandó a predicar en grupos de dos por ejemplo, comenzaron a ser llamados apóstoles por los creyentes por el simple hecho de que eran testigos reales del ministerio de Jesús habiendo visto su ministerio terrenal, habiendo escuchado sus enseñanzas y habiendo sido testigos de su resurrección como lo menciona 1ª Corintios 15:7 donde después de haber aparecido a los Doce , “apareció a Jacobo; y después a todos los apóstoles.”

Aunque estos no se mencionan como columnas, pilares o fundamentos en el sentido en que se habla de los Doce. Veamos los pasajes bíblicos que mencionan a estos y a otros tipos de apóstoles como misioneros comisionados por las iglesias.

Pasajes que Hacen Mención de otros apóstoles además de los doce Apóstoles.

El Apóstol Pablo

El primer gran ejemplo de alguien llamado apóstol que no estuvo dentro del grupo de los doce es el apóstol Pablo. Ya vimos que uno de los requisitos para ser apóstol que se cita en Hechos 1:21-22 es el haber visto al Señor Jesús y ser comisionado por él. Aunque Pablo no conoció al Señor durante su ministerio terrenal Pablo si vio al Señor resucitado, y fue enseñado por él.

Es importante notar que Pablo mismo se considera indigno de ser llamado Apóstol, y reconocía que era como un abortivo, nacido fuera de tiempo. En 1ª Corintios 15:8-9 Pablo dice: “y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios.” Note la disonancia de que Pablo que fue de la época del Señor, conoció a los apóstoles, hizo labor de apóstol, y vio al Señor Jesús mismo resucitado se consideraba así, con qué facilidad 19 siglos después algunos pretenden llamarse apóstoles.

De acuerdo a 1ª Corintios 9:1 Pablo muestra que parte de su autoridad apostólica era dada por  haber sido comisionado por Cristo mismo, pues le había visto. “¿No soy apóstol? ¿No soy libre? ¿No he visto a Jesús el Señor nuestro? ¿No sois vosotros mi obra en el Señor?”

Este criterio es confirmado en Gálatas. “Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos)” (Gálatas 1:1).
“Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.” (Gálatas 1:11-12).

Hechos 9:26-27 nos dice: “Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo. Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado, y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús.”

Estos pasajes son consistentes con el criterio buscado por el Apóstol Pedro para reemplazar a Judas: Hechos 1:21-22 “Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección.”

Pablo fue testigo del Jesús resucitado. Su caso es un caso extraordinario en donde Jesús se manifestó a un judío de ciudadanía romana, de habla griega, y de educación farisea para proclamar su mensaje a todo el mundo de habla griega en el imperio Romano. Jesús mismo lo escogió y lo comisionó (lo apostoló) para ser un apóstol a los gentiles. Alguien que como Pablo mismo dijo en Romanos 15:18-19: “Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, con poder de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico (Yugoslavia actual), todo lo he llenado del evangelio de Cristo.”

¿Cuál fue el criterio utilizado por el apóstol Pedro en Hechos 1:21-22 que debía reunir algún discípulo para poder reemplazar al apostolado de Judas como uno de los doce apóstoles?

¿Cree usted que aquellos que se llaman a sí mismos “apóstoles hoy día” cumplen este criterio bíblico? 

Bernabé

En Hechos 14 existe una referencia a Pablo y a Bernabé que en Listra predicaron el evangelio a los judíos yendo después a los gentiles en donde sanaron a un hombre cojo de nacimiento. Cuando tras este gran milagro Pablo y Bernabé rehusaron recibir adoración de la gente que les creían ser dioses, los judíos levantaron un alboroto contra ellos. Así Hechos 14:4 dice: “Y la gente de la ciudad estaba dividida: unos estaban con los judíos, y otros con los apóstoles.”

Este pasaje parece incluir a Bernabé entre los apóstoles. Sin embargo no sería un pasaje determinante para definir una controversia sobre la existencia del oficio del apóstol fuera de los doce, esto es por las siguientes razones:

1. El pasaje podría referirse a la alusión del mensaje de los apóstoles en tensión con las autoridades del sistema religioso judío. Aun así no olvidemos que Pablo mismo era un apóstol habiendo sido comisionado por Jesús mismo. Así Hechos 14:4 “Y la gente de la ciudad estaba dividida: unos estaban con los judíos, y otros con los apóstoles,” sería una referencia a la tensión que se ve en todo el libro de Hechos no necesariamente una inclusión de Bernabé como apóstol.

2. O bien el pasaje de Hechos 14:4 puede ser una referencia a Bernabé junto con Pablo como apóstol. Pero aun así esta no necesariamente seria una alusión a Bernabé como apóstol con A mayúscula de fundamento de la iglesia. Este pasaje puede sencillamente referirse a apóstol con a minúscula en el sentido de ser comisionados y enviados por la iglesia de Antioquia a las misiones. En Hechos 13:1-4 leemos: “Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé…., y Saulo. Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.” Así vemos que la iglesia de Antioquia los envía (los “apostola”) con la comisión de predicar el evangelio.  Son comisionados por las iglesias a llevar el evangelio a otros lugares. 

Un buen ejemplo de la diferencia entre apóstol y APOSTOL es cuando Bernabé quien probablemente en Hechos 14 es llamado apóstol, trajo a los pies de LOS APOSTOLES una ofrenda en Hechos 4:36-37: “Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé (que traducido es, Hijo de consolación), levita, natural de Chipre, como tenía una heredad, la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles.”

O cuando Saulo presenta a Pablo ante los Apóstoles en Hechos 9: 27 Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado, y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús.

O en Hechos 15:1-2 “Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos. Como Pablo y Bernabé tuviesen una discusión y contienda no pequeña con ellos, se dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos, para tratar esta cuestión.”

Como podemos ver el verbo griego que describe enviar con una comisión es apostol, por ello es probable que las muy escazas referencias en la Biblia a otros apóstoles es en referencia a la comisión de una iglesia local, pero únicamente los Doce tenían ese reconocimiento exclusivo y rol exclusivo de haber sido los fundamentos de la iglesia primitiva.

Mensajeros de las Iglesias: apóstoles con a minúscula para describir a alguien enviado a comisionado por la iglesia local.

2ª Corintios 8:22-23 “Enviamos también con ellos a nuestro hermano, cuya diligencia hemos comprobado repetidas veces en muchas cosas, y ahora mucho más diligente por la mucha confianza que tiene en vosotros. En cuanto a Tito, es mi compañero y colaborador para con vosotros; y en cuanto a nuestros hermanos, son mensajeros de las iglesias, y gloria de Cristo.”

Los verbos en griego son del verbo apóstol, pues un apóstol es un mensajero comisionado, pero note que eran de las iglesias.

Andronico y Junias

Romanos 16:7 podría estar haciendo alusión a otros apóstoles además de los doce. El texto dice: “Saludad a Andrónico y a Junias, mis parientes y mis compañeros de prisiones, los cuales son muy estimados entre los apóstoles, y que también fueron antes de mí en Cristo. El pasaje puede significar que Andronico y Junias (mujer) eran apóstoles en la iglesia en Roma, pero esto no es del todo seguro. El pasaje sencillamente puede decir que Adónico y Junias eran muy estimados entre o por los apóstoles. Los apóstoles les estimaban mucho por su servicio. Sin embargo aunque estos fueran apóstoles puede ser sencillamente una referencia a siervos de Dios comisionados por la iglesia de Jerusalén a ministrar a los creyentes en Roma, esto es apóstoles de las iglesias. No Apóstoles nombrados por Cristo mismo para ser fundamentos de su iglesia por ser testigos de sus enseñanzas, ejemplo, poder y resurrección.

Epafrodito

En Filipenses 2:25 Pablo hace mención a Epafrodito como un apóstol de la iglesia de Filipos. El sentido de la palabra tiene el significado de mensajero. No olvidemos que el Nuevo Testamento fue escrito en Griego y el verbo Griego apóstol significa enviar a alguien con una comisión o en representación de alguien. Epafrodito era probablemente el pastor o uno de los ancianos principales de la iglesia en Filipo, al cual la iglesia comisionó y envió con una ofrenda de amor para el apóstol Pablo en prisión.  “Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de milicia, vuestro mensajero (apóstol o enviado), y ministrador de mis necesidades.” En este sentido Epafrodito es enviado por la iglesia local de Filipos a Pablo, el pasaje no es claro que Epafrodito fuera un apóstol, y es por ello que las traducciones de la Biblia a otros idiomas lo traducen como “vuestro mensajero,” pero el verbo Griego es “vuestro apóstol”, queriendo decir “quien fue enviado o comisionado por vosotros.”

La confusión radica en que apóstol no solo es un titulo, sino un verbo en el idioma de la Biblia. Tal como bautismo significa sumersión, cada vez que la Palabra griega Baptizo aparece en el Nuevo Testamento puede ser una referencia a la ordenanza del Bautismo o a cualquier otro tipo de sumersión. Así las referencias a otros apóstoles fuera de los doce puede ser sencillamente una referencia a siervos enviados por las iglesias a ministrar a otros lugares. Los doce eran solamente Los Doce. Los otros eran siervos misioneros de las iglesias.

Falsos Apóstoles

Finalmente la ultima alusión del Nuevo testamento a otros apóstoles fuera de los doce es la alusión a falsos apóstoles.

2 Corintios 11:13-15 “Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.”

Apocalipsis 2:2 “Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos.”

Si ciertamente muchos de los que se proclaman apóstoles hoy día no encajarían con los requisitos del apostolado Bíblico de ser testigos de la resurrección de Cristo siendo comisionados por El mismo de forma física. Ciertamente estos si encajarían en la descripción de este tipo de apóstoles, los falsos. Que utilizan sus títulos para abusar de autoridad y enriquecerse. Muchos de estos encajan en la descripción de los que habla Pedro en 2ª Pedro 2:1-2 “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras…Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas.”

Algunas Actitudes de los verdaderos Apóstoles que pueden Aprender Muchos que Hoy se Dicen ser “Apóstoles”

Una Vida Sin Riquezas (Pobreza), y También El Poder de Dios Evidente en sus Vidas:

Hechos 3:6 “Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.”

Humildad y ausencia de autoritarismo:

1ª Corintios 7: “No os doy mandamiento.  No el Señor sino yo.”

Saber diferenciar cuando son  meramente sus opiniones y no Palabra de Dios, a diferencia de algunos falsos apóstoles modernos. Algunos aun reclaman y aseguran que Dios les hablo y dijo, aun cosas contrarias a la Escritura misma.

1ª Pedro 2:3-5 “Apacentad el rebaño de Dios  que está entre vosotros, cuidando de él, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey.”

Si tan solo hicieran caso a la advertencia de no servir por ganancia deshonesta y de no enseñorease sobre sus seguidores. Muchos dicen dar una supuesta “cobertura” apostólica a sus seguidores o iglesias.”

Saber Padecer Necesidad:

Filipenses 4:11-13 “pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.  Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”

Pasar Persecución, Incomodidades y Penas por el Evangelio:

2ª Corintios 11:23-28 Pablo fue despreciado, perseguido, pasó hambres y peligros por el evangelio sin obtener nada a cambio: “¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.

No tener autoritarismo:

2 Corintios 8:8 “No hablo como quien manda, sino para poner a prueba, por medio de la diligencia de otros, también la sinceridad del amor vuestro.”

Estar Dispuestos Aun a Trabajar Con Sus Propias Manos Si Fuera Necesario para Predicar a Cristo. Una Vida de Amor, Humildad, y Servicio.

1 Tesalonicenses 2:1-11 “Porque vosotros mismos sabéis, hermanos, que nuestra visita a vosotros no resultó vana; pues habiendo antes padecido y sido ultrajados en Filipos,  como sabéis, tuvimos denuedo en nuestro Dios para anunciaros el evangelio de Dios en medio de gran oposición.  Porque nuestra exhortación no procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño, sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones. Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis, ni encubrimos avaricia; Dios es testigo; ni buscamos gloria de los hombres; ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo. Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos. Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos querido entregaros no sólo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas; porque habéis llegado a sernos muy queridos. Porque os acordáis, hermanos, de nuestro trabajo y fatiga; cómo trabajando de noche y de día, para no ser gravosos a ninguno de vosotros, os predicamos el evangelio de Dios.  Vosotros sois testigos, y Dios también, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos con vosotros los creyentes; así como también sabéis de qué modo, como el padre a sus hijos, exhortábamos y consolábamos a cada uno de vosotros, y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria.”

No estoy argumentando que los pastores o siervos de Dios no deben ser remunerados, la Biblia nos manda a hacerlo, me refiere a cuando su motivo es el dinero, o ellos solos son los que reciben y manejan el dinero sin rendicion de cuentas alguno. 

Motivos Puros y Sufrimiento Sacrificial:

Hechos 20:18-36 “Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia, sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos; y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas, testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo…..el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones. Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios….porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios. Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno. Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados. Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado. Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido. En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir. Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos.

Claridad en manejo de dinero:

1ª Corintios 8:16-24  16 Pero gracias a Dios que puso en el corazón de Tito la misma solicitud por vosotros. 17 Pues a la verdad recibió la exhortación; pero estando también muy solícito, por su propia voluntad partió para ir a vosotros. 18 Y enviamos juntamente con él al hermano cuya alabanza en el evangelio se oye por todas las iglesias; 19 y no sólo esto, sino que también fue designado por las iglesias como compañero de nuestra peregrinación para llevar este donativo, que es administrado por nosotros para gloria del Señor mismo, y para demostrar vuestra buena voluntad; 20 evitando que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda abundante que administramos, 21procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres. (Cuantos supuestos apóstoles no hay hoy que ellos se llevan todo el dinero de la iglesia a sus casas o bancos sin nadie contarlos, y después aparecen con vehículos de lujo y casas millonarias; nadie sabe en sus iglesias cuanto entra ni cuál es el salario fijo del líder)   22 Enviamos también con ellos a nuestro hermano, cuya diligencia hemos comprobado repetidas veces en muchas cosas, y ahora mucho más diligente por la mucha confianza que tiene en vosotros, (hombres diligentes con fama de honradez) 23 En cuanto a Tito, es mi compañero y colaborador para con vosotros; y en cuanto a nuestros hermanos, son mensajeros de las iglesias, y gloria de Cristo. 24 Mostrad, pues, para con ellos ante las iglesias la prueba de vuestro amor, y de nuestro gloriarnos respecto de vosotros.

El Ministerio Apostólico en el Sentido de Misioneros Pioneros Plantadores de Iglesia

Hoy día se utiliza el término "ministerio apostólico" para describir la labor misionera iniciadora de iglesias de algunos siervos de Dios. Se utiliza para describir el ministerio de personas que han sido llamadas por Dios para proclamar el evangelio y plantar iglesias en lugares donde Cristo no ha sido anunciado. Son misioneros pioneros que establecen iglesias multiplicadoras, equipan líderes y Dios les usa para levantar movimientos de plantación de iglesias. Estos proveen continuo equipamiento a los líderes locales que levantan, y continuo apoyo, dejando movimientos establecidos con líderes locales nativos. Este es precisamente el tipo de ministerio que los Doce Apóstoles, y que el Apóstol Pablo, hicieron en la iglesia primitiva. En este sentido podríamos decir que estos hombres tienen un llamado apostólico. Sin embargo estos hombres tienen un correcto entendimiento bíblico y poseen humildad no llamándose a sí mismos apóstoles.

Dios ha dado a muchos creyentes el don de profecía, que es la habilidad que da el Espíritu Santo para proclamar la Palabra de Dios a la gente (1ª Corintios 14:3), sin embargo no son “profetas” en el sentido de dar una nueva revelación a la humanidad o a la iglesia. De la misma forma muchos misioneros hacen un trabajo apostólico sin ser apóstoles.

Si tras 19 siglos de no existir apóstoles en la iglesia, algunos quieren utilizar este título para describir el papel de misioneros directores de movimientos de plantación de iglesias, debemos considerar que aunque no hay nada malo en usar nuevos títulos, es importante evitar confusión. En la Biblia misma vemos que a los videntes se les cambio el nombre a profetas.

En el Nuevo Testamento a los pastores se les llama ancianos y obispos, los tres títulos refiriéndose a los mismos ministerios  (Hechos 20:17-28; 1 Pedro 5:1, 2; Filipenses 1:1; 1 Timoteo 3). La palabra pastor solo aparece una sola vez para referirse a los líderes de la iglesia.

Apóstol significa simplemente enviado o comisionado (por Cristo), en este sentido puede ser aplicado este título a todo creyente. En un sentido más bíblico podría ser aplicado a personas enviadas o comisionadas por iglesias para llevar el evangelio a otros lugares en donde Cristo no ha sido predicado.

Lo que sí es claro es que el titulo apóstol en este sentido no describe una posición autoritaria, ni revelatoria, ni de santificación o status especial por encima del resto de los creyentes. Mucho menos un status de función de fundamento de la iglesia.

Ante Cristo todos tenemos entrada libre al trono de la gracia (Hebreos), todos somos su pueblo escogido, y real sacerdocio (1ª Pedro 2:9-10), y Dios no hace acepción de personas.  Nada nos dice la Biblia mucho menos de estar bajo supuestas coberturas de supuestos apóstoles.

La “Cobertura” Apostólica

Quiero referirme específicamente y atacar al término “cobertura” que ni bíblico es, pero que es usado fuertemente en el movimiento de los cinco ministerios por supuestos apóstoles modernos. Según estos supuestos apóstoles, ellos tiene bajo su cuidado muchas iglesias y personas, que supuestamente ellos cubren espiritualmente. Las iglesias que se encuentran jerarquizadas bajo estos líderes dicen orgullosamente encontrarse bajo la cobertura de tal o cual apóstol. Es importante notar que en la Biblia nunca se habla de apóstoles teniendo cierta “cobertura” sobre otros. Si algo les enseña el mismo apóstol Pedro a los ancianos es a no enseñorearse de la iglesia. 1ª Pedro 5:2-3Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey.”

Jesús mismo enseño que “no nos enseñoreemos: los hombres del mundo piensan así, pero entre ustedes no debe ser así”

Estos modernos apóstoles se ponen como cabezas, tal como en la iglesia católica hay un Papa, en esta posición se ponen ellos de tener autoridad sobre varias iglesias. La única cabeza que nos dirige y cubre es Cristo. Y nadie puede poner otro fundamento. Se están atribuyendo una autoridad que corresponde solo a la Palabra de Dios.

Porque Evitar este Título:

Un factor de asociación que debemos considerar y por el cual deberíamos ser más cuidadosos en no usar este título tal como la iglesia no lo hizo por diecinueve siglos es el siguiente:

El puro hecho que presenten a alguien como apóstol, o profeta apela a un profundo respeto y autoridad, 

  • Apela a jerarquía
  • Se presta al abuso de autoridad
  • Existe un gran peligro de mal guiar a la gente e introducir herejías
  • Substituye la autoridad de la Biblia
  • Se presta a un terrible abuso de poder y daño a la gente y a la obra de Dios. 

Existe evidencia de Pablo mismo que al escribir su carta a los Romanos, una iglesia que el no fundo, les escribe con mucha humildad, Compare Romanos con Gálatas o Corintios, pero a los Galatas y Corintios les regana por estarse desviando de la fe ("aunque tengan muchos ayos yo los engendre, ustedes son nuestras cartas abiertas de recomendación").

Dado el rol que ocupa en la escritura la autoridad del apóstol y dados los abusos actuales es preferible continuar con la práctica de la iglesia por siglos de no llamarles apóstoles. En todo caso podemos hablar de la función de apóstol, o comisionado, ósea misionero, plantador de iglesias. La palabra misionero o plantador no existen en la Biblia, pero describen mejor la función apostólica que la Palabra Apóstol el cual en la Biblia misma es reservada a un grupo selecto.

La Biblia nos advierte de gente que usa este título para engañar:

La actitud en el discurso de Jesús sobre los escribas y los fariseos en Mateo 23:1-14, quienes gustaban de tener títulos y reconocimiento de una supuesta autoridad espiritual, encajaría perfecto con la actitud de muchos supuestos apóstoles modernos:

3 Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. 4 Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.5 Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; 6 y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, 7 y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí. 8 Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos.  10 Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. 11 El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. 12 Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. 14 !Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación.”

Cuantos apóstoles modernos no se enriquecen del evangelio a un quitándole a gente pobre y viudas todo lo que tiene por sus oraciones, “autoridad” y supuestas “bendiciones,” de dar más de lo que pueden a sus ministerios.

2 Corintios 11:13-14 “Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.”

Hermanos tengamos cuidado y protejamos la fe que nos ha sido dada (Judas 3-4)

El presente articulo esta en construccion, la seccion de los profetas esta casi completa pero me falta ponerla en esta pagina, gracias por su paciencia, si este articulo o pagina ha sido de bendicion a su vida, agradecemos que nos lo comparta en contacto. Gracias y Dios le bendiga