Por que No Oramos Todos Al Mismo Tiempo

Por que no Oramos Todos al Mismo Tiempo

Pastor Carlos Andrés Rodríguez

 

Muchas iglesias acostumbran que cuando alguien ora los demás apoyan la oración, otras iglesias acostumbran todos a orar al mismo tiempo en voz alta. Existen distintas culturas de práctica en distintas iglesias.

 

En Iglesia Vida tenemos la cultura que cuando oramos, nos ponemos de acuerdo y alguien guía la oración que todos apoyamos en silencio en nuestro corazón o bien vocalmente pero en voz baja sin interrumpir al que nos guía en la oración. Si todos oraramos en voz audible no seria fácil ponernos de acuerdo, se hace un gran murmullo y causa confusión. Los que desean apoyar la oración ¿cómo podrán apoyarla sino la escuchan y hablan encima de la voz del que ora?

 

Sería distinto si dijéramos: “a continuación tendremos un tiempo de invocar al Señor, cada uno ore al Señor conforme sienta en su corazón.” Eso seria valido y no hay nada malo en ello. Pero si se designa alguien para guiar la oración, no entendemos la cultura de estas iglesias en la que todos oran en voz fuerte y nadie escucha la oración del que se supone la guiara. ¿Para qué ponerle al frente a guiar algo que no guía? ¿Para qué designar a alguien para orar?

 

Esta experiencia se asemeja a oír a 20 predicadores predicando al mismo tiempo. Es prudente que si alguien esta predicando nadie se pare a predicar al mismo tiempo.

 

Creemos que es preferible apoyar al que ora ordenadamente en voz baja diciendo un amen o reenforzando lo que se dice en voz baja, en lugar de orar todos al mismo tiempo:

 

1. Es una conducta que aunque tenga una actitud sincera, no se da respeto necesario al orar por encima de la voz del que guía la oración. Distrae la atención de la persona que guía al orar y de todos los demás pues no saben a quién escuchar, y es inevitable que nuestros oídos están entrenados a escuchar cuando alguien habla.

 

2. En cuanto a la cultura de orar gritando que muchas iglesias tienen, es importante recordar que Dios no está sordo, ni tampoco las personas a nuestro alrededor y la eficacia de la oración no depende del volumen de nuestra voz sino del poderoso Dios a quien oramos.

 

De la misma manera muchas iglesias también acostumbran a mitad de ciertas oraciones comenzar a reprender a Satanás, cosa que no es bíblica, pero aun así,  la eficacia no depende de nuestra fuerza al gritar o de nuestro enojo, sino de la autoridad de Jesús (Satanás tampoco esta sordo).

 

3. En la Biblia se registran oraciones de grandes hombres de Dios, ellos oraron y los demás apoyaron la oración, de lo contrario nadie podría haber registrado cual fue la oración que hicieron, pues nadie la habría oído en medio del bullicio de decenas de voces hablando al mismo tiempo, y no se hubieran registrado sus oraciones en la Biblia.

 

4. Apoyamos en silencio la oración de otros para ponernos de acuerdo en lo que pedimos a Dios como comunidad de fe. En Mateo 18:19 Jesús dijo: “si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.” Es difícil ponerse de acuerdo cuanto todos oran al mismo tiempo diferentes cosas.

 

5. ¿Cómo se dirá el amen a lo que se ora si los demás no entienden nada en medio del bullicio de todos? 1ª Corintios 14:16 dice: “el que ocupa lugar de simple oyente, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de gracias? si no sabe lo que has dicho.” Note la expectativa que en la oración los demás tengan entendimiento de lo que se dice para apoyar con el amen al que ora, cosa que es imposible hacer en las iglesia donde todos oran al mismo tiempo.

 

6. Existe una analogía practica entre una iglesia que hablan todos orando en voz alta en gran bullicio y el principio que Pablo da sobre hablar en lenguas en 1ª Corintios 14:23: “Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos?” De la misma forma si alguien viene de otras iglesias o es un incrédulo y todos oran al mismo tiempo gritando, puede ser un mal testimonio y saldrán de allí asustados o muy incómodos.

 

7. 1ª Corintios 14:29-40 es un pasaje muy relevante a este asunto, Pablo acaba de ordenar que los que hablan en lenguas sea dos o tres y “por turno”, luego dice: “Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen. Y si algo le fuere revelado a otro que estuviere sentado, calle el primero. Porque podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados. Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas; pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Pero hágase todo decentemente y con orden.

Note en este pasaje:

·      La expectativa de hablar por turnos, uno por uno, y de que haya entendimiento de lo que se dice.

·      “Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas” No hay tal cosa como “el Espíritu me dice que grite o ore fuerte,” su oración esta bajo el control del que ora.

·      Debe haber orden en el servicio.

 

Todos los puntos de esta explicación muestran que:

·      Es mejor en la iglesia al orar, orar por turno y que los demás apoyen en silencio o en una voz más baja y discreta para no distraer, no por encima del que habla.

·      Orar y apoyar al que ora fomenta la unidad y el amor en comunidad en lugar del individualismo donde todos oran desconectados unos de otros, para eso está la oración diaria en privado que cada uno puede hacer en su hogar, pero cuando venimos en comunidad oramos juntos.

·      Entonces concluimos que desde un punto de vista bíblico, y práctico, con el propósito de buen testimonio, de no ser piedra de tropiezo y con el propósito de tener orden y ponernos de acuerdo, debemos orar y apoyar en silencio, por respeto al que ora y a los demás.

 

Sabemos que Dios ve nuestro corazon, pero estos son principios que nos ayudaran a tener una iglesia que escucha y apoya las oraciones en unidad. Esperamos sean principios de bendicion y buena reflexion,

 

Pastor Carlos Andres Rodriguez